No siempre es fácil saber si un síntoma puede esperar a una cita o si necesita atención inmediata. Ante la duda, lo más prudente es buscar ayuda médica: es preferible una revisión a tiempo que una complicación por haber esperado.
Busque atención de inmediato si presenta
- Dolor o presión en el pecho, sobre todo si se extiende al brazo, la mandíbula o la espalda.
- Dificultad para respirar.
- Debilidad o adormecimiento repentino de la cara, un brazo o una pierna, o dificultad repentina para hablar o para ver.
- Desmayo, convulsiones o confusión repentina.
- Sangrado abundante que no se detiene.
- Un golpe fuerte en la cabeza, una quemadura extensa o una posible fractura.
- Dolor abdominal intenso y repentino.
- Hinchazón de la cara o de la garganta después de un alimento, un medicamento o una picadura.
En niños y niñas, preste atención a
- Fiebre en un bebé menor de tres meses.
- Dificultad para respirar o labios de color azulado.
- Mucho decaimiento o dificultad para despertarlo.
- Señales de deshidratación, como orinar muy poco, boca seca o llanto sin lágrimas.
- Una convulsión.
Qué hacer mientras tanto
Mantenga la calma y no conduzca usted mismo si los síntomas son graves: pida ayuda a alguien cercano o llame al 911. Si puede, lleve una lista de los medicamentos que toma y mencione sus alergias y enfermedades conocidas.
Consulte nuestras sedes y sus horarios para saber cuál le queda más cerca.
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un profesional de la salud.


